lunes, 12 de octubre de 2009

Ley de Medios: Las razones de un apoyo

Mientras se debate en el Senado el proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales que obtuvo media sanción en Diputados, continúan las repercusiones acerca de la posición tomada por Proyecto Sur. El legislador electo Julio Raffo -quien analizó con mayor profundidad el proyecto de ley oficial y trabajó en las numerosas modificaciones conseguidas-, explica las razones de un apoyo.
Desde hace más de quince años Pino Solanas y quienes lo acompañamos políticamente venimos bregando por una nueva ley para la radiodifusión argentina. No necesitamos tener un enfrentamiento coyuntural con el grupo Clarín para levantar y defender esta bandera, ni nos dejamos arrastrar nunca por el horizonte que beneficiara el negocio de las telefónicas, que participaron durante el menemato del saqueo del patrimonio nacional con la colaboración activa de los Parrilli y el silencio complaciente y cómplice de los gobernadores de entonces.

No fuimos ni funcionarios ni aplaudidores de Menem y sus secuaces.

No cargamos con el estigma de haber propiciado la prórroga ilegal e ilegítima de las licencias realizada mediante el Decreto 257 en las últimas horas del gobierno del presidente Kirchner.

Por todo ello, recibimos con alegría el que se propiciara la reforma de la ley vigente y apoyamos la decisión de la Presidenta de poner sobre el tapete una “propuesta” para esa reforma. Pero no nos sumamos al coro de “aplaudidores a libro cerrado”, muchos de los cuales ejercieron destacadamente esa actividad en los gobiernos de Carlitos, de Eduardo y de Néstor.

Leímos la propuesta e hicimos públicas nuestras críticas y, si bien el Gobierno hizo algunas correcciones menores, el proyecto que envió a la Cámara de Diputados mantuvo intactos los contenidos que desvirtuaban, en gran medida, los principios levantados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática; principios que, desde siempre, son también los nuestros.

Por eso, nos diferenciamos de los “aplaudidores a libro cerrado” (que actuaron algunos por error, otros por obediencia y otros por razones prebendarias) y expusimos las 25 razones por las cuales discrepábamos con el proyecto del Ejecutivo adelantando que no nos dejaríamos arrastrar al escenario maniqueo y tramposo según el cual “o se estaba con la ley de la dictadura y el monopolio Clarín”, o se debía estar dispuesto a apoyar “cualquier cosa”.

Estuvimos tan lejos de una como de otra posición extrema y malsana, porque esos escenarios además de ser tamposos les hacen daño al país, a sus instituciones y a la calidad de su legislación.

La oposición de derecha, con todos sus matices, cerró filas contra toda y cualquier reforma, con argumentos falsos para evitar un avance en este campo. Por su parte, el “bloque histórico K”, cuyo arco va desde Aldo Rico, Ramón Saadi y Oscar Parrilli hasta Hebe de Bonafini, no salió a la calle a exigir corrección ninguna. Algunos de ellos confiaban (¿confiaban?) en que los diputados del Pejota (que recientemente confesaron que aprueban las leyes que les mandan sin leerlas) irían, esta vez, a cumplir dignamente con su labor.

Nosotros no tuvimos esa confianza, y por ello exigimos que las reformas cruciales (que –según decían– serían aceptadas) el partido oficialista las hiciera suyas, las escribiera y las firmara en el dictamen de comisión que bajaría al plenario de la Cámara.

Y así fue. De nuestras 25 razones, el dictamen de mayoría incorporó 17 y, entre ellas, las que excluyó del negocio de las telefónicas, la picardía en las llamadas “reservas para las entidades sin fines de lucro”, el injustificado privilegio a la Iglesia Católica, la imposición de la Autoridad de Aplicación dependiente y controlada por el Ejecutivo, un Consejo Federal pintado, el desconocimiento al espacio radioeléctrico como “bien público”, el permitir que la autoridad de aplicación mire para lado frente a efectos de las emisiones en la salud de la gente (que algo importa), el que la cuota de pantalla en la TV fuese una ficción inaplicable, el permitir la discriminación por “opción sexual”, etc., etc.

Ante el compromiso formal que significó el incorporar la mayoría de nuestras propuestas al dictamen que sería tratado en el recinto, Proyecto Sur, mediante su diputado Claudio Lozano, sólo se incorporó a la sesión una vez que el oficialismo obtuvo el quórum, repudió el procedimiento prepotente que cercenó las posibilidades de un debate más amplio y votó “en general” a favor del mismo y, en el debate “en particular”, siguió bregando por mejorarlo.

Tengo la convicción de que, si nos hubiésemos sumado a los “aplaudidores a libro cerrado” el “no-importa-qué-pero-es-K” o a los “críticos en voz baja”, ninguna de esa reformas se habría introducido en la ley, porque el proyecto hubiese seguido estando bajo el control “devido”.

Por todo ello, hoy festejemos que el proyecto de ley se haya aprobado en Diputados con las principales modificaciones que propusimos. Es de esperar que sea aprobado por la Cámara de Senadores.

Insistimos mucho en el tema telefónicas porque estamos convencidos de que “el chorear no es progresista”.

» Por Julio Raffo - Legislador Electo
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“Proyecto Sur se planta frente a esta tentativa de honorar una deuda ilegítima”

Este jueves por la tarde, en conferencia de prensa, los referentes de Proyecto Sur se refirieron a la “alarmante situación social” y criticaron la decisión del gobierno nacional, a través de su ministro de Economía, Amado Boudou, de “honorar estas deudas ilegítimas y no la enorme deuda interna con nuestro pueblo”, según advirtió Solanas. También se refirieron al dictamen de minoría que se presentará para el Presupuesto 2010.

“El hecho de que la ciudad haya estado cortada por sectores sociales en situación desesperante y el mismo conflicto por despidos en la ex Terrabusi demuestran que estamos ante una situación alarmante, que el gobierno nacional no resuelve”, sostuvo Solanas, quien luego recordó que “por eso repetimos que es urgente suspender por 180 días los despidos, establecer una asignación universal por hijos y que existen rentas excepcionales para paliar esta situación.”

Solanas se quejó de que las “respuestas oficiales han sido evasivas, al punto que la presidente ha contestado que no existen esas rentas, obviando que por lo pronto hay casi 7000 millones de pesos de exenciones impositivas para utilizar.”

“Frente a esta situación –continuó Solanas- nos enteramos que se han reiniciado las negociaciones para honorar una gran estafa pública, que es la deuda del Club de París, una deuda nacida en la dictadura y que según jurisprudencia internacional –la doctrina de la Deuda Odiosa- no se debe pagar al haber sido contraída por gobiernos dictatoriales. ¡Pregúntenle a Bush que aplicó esta doctrina en Irak! Si para el gobierno la prioridad es honorar estas deudas y no honrar la enorme deuda interna con nuestro pueblo, decimos que Proyecto Sur se planta frente a esta tentativa de honorar una deuda ilegítima”

En el mismo sentido, el Secretario general del PSA, Mario Mazzitelli, criticó que se utilice como "mecanismo para enfrentar la crisis el reintegro de la Argentina a los mercados financieros internacionales, a los lazos con el FMI y el pago de la deuda al Club de Paris. Son caminos que ya transitamos y nos llevaron a la crisis del 2001".

Luego agregó que "ante la situación actual: entre 14 y 16 millones de argentinos bajo la línea de pobreza, de los cuales seis millones son menores, y dos millones y medio de niños en la indigencia, Proyecto Sur no acepta que se hipoteque el futuro de los chicos y la sociedad argentina, regresando a los '90 y al neoliberalismo sino que propone un fuerte proyecto de reindustrialización".

Durante la conferencia, se adelantó que se están terminando de preparar una veintena de proyectos de ley que cubre aspectos sociales, la reconstrucción de industrias públicas y los servicios integrales, educación y cultura, y la contaminación de la megaminería, entre otros. Al tiempo que se recordó que están presentados los proyectos de asignación universal por hijo, seguro de desempleo , de democratización de la Anses para evitar el uso discrecional de los fondos, y una propuesta de reconstrucción de los haberes jubilatorios.

En este sentido, el diputado nacional Claudio Lozano se refirió al dictamen de minoría que presentará por el Presupuesto 2010: “Este dictamen tiene dos componentes importantes: por un lado, la contemplación de la asignación universal por hijo y, por el otro, el uso de 6000 millones de dólares de las reservas del BCRA para infraestructura de transporte, energía, industria y agropecuaria, porque la propuesta oficial significa confiar en que nos sigan comprando soja desde China e India y que inviertan los capitales dominantes, básicamente extranjeros, por lo tanto, economía de exportación y más concentración y extranjerización.”

Lozano aprovechó también para informar sobre la denuncia penal presentada contra Boudou y directivos de la ANSES, por presuntos manejos irregulares con los fondos del ente previsional y que lo llamarán en las próximas horas para ratificarla.

» Por Redacción InfoSUR

"Pino" Solanas visitó a los trabajadores de la ex Terrabusi

El grupo de diputados nacionales electos por Proyecto Sur, visitó este martes por la tarde la fábrica tomada de la multinacional norteamericana Kraft-Foods, a invitación de los trabajadores. Allí, Solanas criticó las negociaciones con el Club de París y exigió "priorizar dar fin a la enorme deuda interna". También pidió mayor intervención del gobierno en el conflicto de la ex Terrabusi.

"Es escandaloso que el gobierno insista en el pago de una deuda externa cuestionada por la teoría norteamericana de la deuda odiosa; en lugar de priorizar dar fin a la enorme deuda interna que tenemos con nuestros jóvenes pobres y combatir seriamente el desempleo y la informalidad", sostuvo Solanas, acompañado por los diputados electos Jorge Cardelli y Liliana Parada.

Luego, el referente agregó: "Con un tercio de los recursos que el ministro Boudou se empecina en entregar al Club de París, honrando deudas fraudulentas, aseguraríamos el ingreso universal por hijo y en lugar de jactarnos de conservar el nivel de reservas -como hace la presidente-, ¡ojalá las invirtiésemos en reconstruir un polo de industrias públicas para generar empleo masivo!"

La situación en Kraft es "alarmante"

La fábrica de Pacheco se encuentra paralizada desde el 18 de agosto por sus trabajadores, en reclamo de la reincorporación de los 152 operarios despedidos y en rechazo de un plan de desvinculación voluntaria, que consideran “intimidatorio”. Ayer, luego de cortar la Panamericana durante ocho horas, el Ministerio de Trabajo intimó a la empresa a abonar íntegramente los salarios a fin de permitir "nuevas instancias en la negociación".

En este marco, Solanas visitó la fábrica y denunció a Crítica de la Argentina que la situación "es desastroza. Son 35 días de incertidumbre con más de 100 despedidos y 1700 trabajadores que no cobraron la quincena. Además está el fantasma de una fusión con otra empresa, lo que significaría más despidos”.

El electo legislador pidió mayor intervención del Gobierno en el conflicto. “El Gobierno tiene que tener una participación más activa” en la ex Terrabusi, dijo y agregó que "la presidente está dialogando con empresas norteamericanas y ésta es una norteamericana que está despidiendo empleados. Por eso nos parece que el Gobierno está preocupado en negociar la deuda fraudulenta, que es de la dictadura, mientras la pobreza y la desocupación avanza de modo alarmante”, agregó.

» Por Redacción InfoSUR

domingo, 13 de septiembre de 2009

Propuestas: Centro de estudiantes

Practiquemos el CECSO

Desde Mov. Proyecto Sur y El MATE y creemos que el Centro de los Estudiantes tiene que trabajar y hacer converger tres ejes: lo académico, lo gremial y la articulación que de ello surge y que nosotros llamamos practicar la universidad. Nuestra apuesta es que el Centro pueda construir una mirada integral de la facultad en todas sus instancias. Por eso proponemos:

Crear un espacio físico del Centro de Estudiantes
¿A donde recurrir si tenemos un problema en la facultad? ¿Al departamento de alumnos, a la dirección de nuestras carreras, a la misma institución con la que tenemos el problema? ¿Y si nuestro problema es justamente con un profesor, con una materia, o con la misma facultad?

¿Dónde esta el centro de estudiantes?
Es importante que el centro de estudiantes tenga un espacio físico en cada una de nuestras sedes, para poder acercar nuestros problemas inquietudes, necesidades y propuestas. De esta manera el centro se hace visible, presente, como herramienta gremial para el conjunto de los estudiantes. Al mismo tiempo, permitiría que muchos estudiantes que hoy no participan y no practican directamente su herramienta, puedan hacerlo.

Una Secretaría de Investigaciones
Un espacio para promover y difundir los circuitos oficiales y no oficiales de producción y circulación del conocimiento. El objetivo es estar informados sobre jornadas, encuentros, congresos y voluntariados que estén en vinculación con nuestras carreras, poniendo siempre en tensión cómo son estos circuitos, qué sectores los promueven y al servicio de qué intereses producen conocimiento.

Publicación periódica de la revista del centro
Celebramos la iniciativa de la actual gestión del centro de recuperar una publicación propia de los estudiantes. Nuestras carreras carecen de instancias prácticas concretas donde ejercitar el debate y la reflexión, y nos parece que la publicación del centro tiene que ser el espacio donde los estudiantes de las diferentes carreras puedan compartir y publicar su trabajo. Las publicaciones deberían realizarse de forma periódica, mediante convocatorias abiertas al conjunto de los estudiantes.

Discutamos entre todos qué centro queremos

El Centro de Estudiantes, a través de los “servicios” que presta, genera un excedente que nos pertenece a todos, porque el centro es una herramienta del conjunto estudiantil. Sin embargo, hasta ahora nunca se generó un espacio donde todos pudiéramos participar y opinar sobre el destino de ese dinero que podría solventar becas de estudio, de investigación o iniciativas colectivas.
Y si bien sabemos que hay roles que le incumben sólo a la Facultad y al Estado y que el Centro no está para “tapar agujeros”, también pensamos que con el excedente obtenido por el Centro se puede dar respuesta a varias de las problemáticas de quienes cursamos día a día. Y que esas problemáticas no aparecen si nadie las señala. Por eso, proponemos para el Centro, un presupuesto participativo, con intervención de las agrupaciones políticas y sociales que conviven en la facu, los estudiantes no agrupados, los trabajadores de los servicios del centro, y todos los actores implicados en la dinámica estudiantil.

Hacia el Estatuto para Sociales
El movimiento estudiantil de nuestra facultad tiene una tarea pendiente desde hace muchos años: el Estatuto del Centro.
Creemos que es fundamental emprender un proceso estatuyente en Sociales para avanzar en algo que permitiría que, más allá de las diferentes agrupaciones que conduzcan el centro de estudiantes, se garantice una continuidad en lo que hace a los derechos de todos. Sabemos que sólo con un estatuto no se solucionan los problemas del Centro, porque un Movimiento Estudiantil fuerte, organizado, y participativo, no se construye de un día para el otro. Sin embargo El Estatuto implicaría un marco que regule las actividades realizadas por el Centro, para que sus acciones no queden libradas al azar o a la buena voluntad de los que los conduzcan.
Nuestra propuesta es que el estatuto:

Establezca secretarías: Porque las entendemos como un espacio de encuentro, participación, y producción de los estudiantes de las diferentes carreras, y porque consideramos que hay temas que conciernen al movimiento estudiantil, más allá de la coyuntura.

Institucionalice al Centro: El hecho de contar con personería jurídica, le permite al Centro de Estudiantes ser reconocido como ente colectivo a nivel jurídico, para que las acciones que se lleven adelante, no sean producto de la coyuntura de una elección, sino de un espacio colectivo.

Regularice de manera bimestral una comisión de balances: No solo para auditar los balances del centro, sino también para hacerlos públicos.

Garantice un sistema de becas: Que alcance a un número cada vez mayor de compañeros y que al mismo tiempo que promueva el acceso al material de estudio, financie la investigación producida por los estudiantes.

Reclamo por el edificio único y creación de una comisión de seguimiento: Para mantener en pie el reclamo y que cada vez seamos más. Y para estar siempre al tanto, promovemos la creación de una comisión que se encargue de seguir el desarrollo de la construcción del edificio teniendo en cuenta plazos y objetivos. Además esta comisión estaría encargada de comunicar a todos los estudiantes el estado de la construcción, para que podamos intervenir proponiendo a partir de nuestras necesidades.

Propuestas: CIENCIA POLÍTICA

De qué hablamos cuando hablamos de Ciencia Política
Desde Proyecto Sur y El MATE seguimos insistiendo en tener una visión crítica de la carrera. Es nuestra tarea como estudiantes dar un debate profundo, entendiendo que lo que está en juego es nuestro futuro y el de nuevas generaciones.
Con la unidad como bandera, nuestra intención es plantear la discusión en un sentido amplio, que nos contenga a todos aquellos que día a día discutimos la triste realidad de una carrera que, gracias a la miopía política de muchos, las prácticas espurias de su actual dirección y a las deficiencias estructurales que tiene, no puede ver más allá de sus propias narices.

“Ah…¿Vas a ser político?”
Si queremos buscar algo que todos los estudiantes de Ciencia Política tengamos en común, probablemente encontremos esa coincidencia en el hecho de que nuestros vecinos, amigos y familiares no tienen la menor idea de a qué se dedica un politólogo.
La carrera tampoco nos ayuda mucho: sigue predominando el paradigma neoliberal que busca formar técnicos para el mercado del trabajo. ¿Qué implica esto? En principio, que los politólogos estudiamos “la política” pero no tenemos que practicarla.
El mensaje oficial es claro: o hacés encuestas o te convertís en una máquina de redactar papers inútiles para una comunidad científica que podría desaparecer de la faz de la tierra sin que casi nadie se inmute.

¿Una carrera universitaria, o un curso de 5 años para ser licenciado?
Entre todas las peculiaridades que tiene nuestra carrera, se destaca aquella que la ubica como una de las pocas de toda la universidad que no requiere tesis ni prácticas pre-profesionales para recibirse. Por más increíble que suene, cualquier estudiante de Ciencia Política que termine de cursar las 18 materias obligatorias, las 4 optativas, los 2 seminarios y los 6 niveles de idiomas, puede sentarse tranquilamente a esperar que le entreguen su diploma.
Por otra parte, materias como Historia Contemporánea o Teoría Política y Social I y II se convierten, por su insuficiente carga horaria en una carrera contra el reloj para leer toda la bibliografía que podamos, con el objetivo principal de aprobar.
A todo esto se suma la insuficiente cantidad de metodología que se ve en la cursada (así como la manera superficial y esquematizada en que se enseña), que nos deja sin las herramientas necesarias para realizar producciones propias.

En busca de la Junta de Carrera perdida
Desde que Jorge Mayer (Alternativa Académica) gobierna la carrera (junto con la complicidad de los consejeros estudiantiles de la UES), la junta de carrera se convirtió en un ámbito de negociación entre estas agrupaciones para tratar de conseguir la mayor cantidad de profesores y graduados que les aseguren el voto cada dos años y poder así mantener el statu quo de la actualidad.
Desde hace ya mucho tiempo, sin ningún criterio claro más que la arbitrariedad de los funcionarios enquistados en la gestión de la carrera y sus prácticas clientelistas, se intentan borrar de un plumazo materias optativas y reducir módulos, llegando incluso a intentar eliminar del mapa dos orientaciones enteras de la carrera (Política Latinoamericana y Teoría y Filosofía Política). La Asamblea Interclaustros de Ciencia Política (que, como el vitel thoné, sólo aparece a fin de año) logró impedir la materialización de algunos de estos acuerdos, pero dio sobradas muestras de incapacidad a la hora de construir un espacio político que pueda despertar a la carrera del actual letargo en que se encuentra.

Teoría Política: Colonización y después
En la carrera de Ciencia Política en particular y en la Facultad de Ciencias Sociales en general, el gran ausente es el Pensamiento Político Argentino y Latinoamericano.
Son muy pocas las cátedras que nos muestran que en Nuestra América también hubo intelectuales que pensaron “lo político”, combinando permanentemente la teoría y la praxis. Es claro que para un politólogo es muy importante leer a Platón, a Weber, Marx o Foucault, pero esa formación que surge en el continente europeo necesariamente debe ir de la mano con una historia propia que nace desde lo profundo de nuestro continente y de sus luchas. Si queremos conocer el pensamiento vivo de hombres que marcaron el destino de nuestro pueblo, como Moreno, Bolívar, Mariátegui, Scalabrini Ortiz, el Che, Cooke o Jauretche, tenemos que meternos en ese pantano de contenidos y categorizaciones que hoy es la oferta de optativas y seminarios. Por eso creemos necesario incorporar a la formación de todo politólogo el pensamiento político argentino y latinoamericano, para romper con el colonialismo intelectual y poder ver la realidad y actuar sobre ella con nuestros propios ojos.

Cambiar la carrera para pensar un país
Por todo lo que venimos diciendo, entendemos que es urgente y necesaria la reforma del Plan de Estudios y el desarrollo de jornadas interclaustros de discusión y debate, para poner la carrera en función de un pueblo que reclama a gritos un movimiento político de liberación.
Creemos fundamental la presencia de consejeros estudiantiles que estén al servicio de este cambio necesario, construyendo a partir de la unidad en la diversidad, para terminar de una vez y para siempre con esta disciplina que se enmarca por fuera de la acción transformadora y crear una ciencia política del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.